"San Juan to’ tiene, San Juan to' lo da" - Descubre la magia de la noche de San Juan

 

Es 24 de junio, Día de la Batalla de Carabobo, una fecha patria en nuestro país. Sin embargo, lo que suena en tu cabeza es el oleaje del mar y el repicar de unos tambores: es la fiesta de San Juan Bautista, patrono de las causas difíciles, de la galantería y la fertilidad, pero ¿qué celebra realmente la Fiesta de San Juan?

 

De lo pagano a lo cristiano

El 21 de junio se celebra el día más largo del año y la noche más corta, el solsticio de verano. Después de esta fecha los días comienzan a ser más cortos hasta el solsticio de invierno. El 21 de junio, entonces, marca el comienzo del verano en algunos países.

En la antigüedad, el Día de San juan se relacionaba estrechamente con el nacimiento del sol, el reverdecimiento de la tierra, la fecundidad. Se hacían fiestas en honor a la Pachamama y se usaba el fuego para purificar, considerándose que este elemento y el agua se hacían más poderosos durante las celebraciones.

La iglesia católica, al parecer, combinó la celebración del solsticio con el nacimiento de San Juan Bautista, seis meses antes del nacimiento de Jesús, siendo uno de los pocos santos que celebran su natalicio y no su muerte.

Tomando del rito pagano el halo de fertilidad, se dice que Juan fue un milagro de Dios concedido a Zacarías e Isabel, que por su edad no podían tener hijos, para que fuera a anunciar la llegada del Salvador. Es por ello que durante las celebraciones a este santo se le piden  cosas como abundancia, felicidad matrimonial y ayuda en causas muy difíciles.

La noche de San Juan

23 y 24 de junio son días mágicos en muchas culturas. Si bien la fiesta es asociada al nacimiento del santo, en países como Inglaterra, Escocia, Dinamarca, Estonia y Canadá la celebración se centra en el encendido de hogueras y en el intercambio de comida y bebida entre los asistentes; siendo el rito litúrgico accesorio a la fiesta.

 

En Dinamarca, por ejemplo, las hogueras se encienden el 23 en la noche y tienen la figura de una bruja en la punta. Esta se quema con la idea de alejar el mal y devolverla al aquelarre hasta el 31 de octubre. Así mismo, en algunas zonas del Reino Unido las celebraciones inician el 23 con una vigilia, luego viene la hoguera y seguidamente un gran festín que se prolonga hasta el día 24.

En España es una fiesta que abarca muchas comunidades, cada una con sus maneras de realizar los ritos. En las Islas Canarias, por ejemplo, se queman en la hoguera recuerdos materiales que quieran olvidarse y se salta a través de pequeños fuegos para obtener buena suerte el resto del año

También se celebran en la madre patria las Hogueras de Alicante, fiestas oficiales que van desde el 19 de junio al 24 y que han sido declaradas como Bien de Interés Cultural Inmaterial por el gobierno español. Las celebraciones incluyen corridas de toros, fuegos artificiales, desfiles y caravanas.

En varios países de América Latina y el Caribe la fiesta de San Juan es de suma importancia. Al ser una fecha relacionada con la agricultura, esclavos e indígenas la vincularon con sus propias celebraciones y le otorgaron el ritmo y la rapidez de sus maneras a la celebración impuesta por españoles y portugueses.

En Brasil, específicamente en Salvador de Bahía, se celebran las Fiestas juninas. Estas fiestas atraen a muchos turistas; allí la música, la comida y la danza se unen para celebrar al santo y agradecer las primeras lluvias

Si San Juan lo tiene, San Juan lo da

Nuestra celebración, heredada de España y aderezada con ritmos africanos, es una de las más esperadas por los venezolanos. El repicar de los tambores a la medianoche, el baile y la procesión en lancha son rituales a los que vale la pena asistir para sentir la magia del Día de San Juan.

 En los pueblos de los estados costeros (Miranda, Vargas, Sucre, Carabobo, Aragua, Yaracuy, Cojedes y Distrito Capital) la fiesta empieza el 23 a la medianoche, inaugurando la celebración con el repique de los tambores en las plazas principales.

 

En la mañana, al santo se le viste con ropa nueva, de color rojo, su color en el Santo oficio, y se le adorna el altar con flores, frutas y granos.  Después de la misa la imagen sale en procesión y su camino lo van trazando bailarines típicos, ataviados con cintas rojas, que danzan al ritmo de los tambores.

 

La procesión suele tener como punto de llegada el mar para así recrear el bautismo de Jesús, oficiado por el santo. En zonas como Choroní o Chuspa, la procesión traspasa la tierra y parte al mar en lanchas al ritmo de cánticos y tambores, involucrando la participación de todos los pescadores de la región. 

Nuestras celebraciones regionales se diferencian por el golpe del tambor. En Barlovento se usan los culo e’ puya (símbolos regionales de la ciudad mirandina) mientras que en Aragua el golpe de cumaco (tambor parchado en un solo lado) es el que alegra la fiesta. Cada ritmo marca un hito distinto en la celebración.

Entre los múltiples rituales que se hacen entre el 23 y el 24 de junio, para solicitar la ayuda de San Juan, se encuentran:

  • Cortarse el cabello para que crezca abundante (sin importar la luna).
  • Bañarse en el agua a la medianoche y luego de la procesión marítima, siempre entregándose al santo.
  • Cocer las flores que adornaron el altar de San Juan, solicitándole el respectivo permiso, y bañarse con ellas mientras se pide por salud y bienestar.
  • Para saber si la relación de pareja funcionará se ponen dos agujas en un envase de vidrio con agua; si las agujas se juntan, la relación será larga y próspera.

Este 24 de junio, sin importar donde estés, deja que tu tambor interno suene y pídele a San Juan que interceda para que se cumplan tus más íntimos deseos ya que, como decía la tía abuela, “San Juan to’ lo tiene, San Juan to’ lo da”.


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